Pavor me produce ver el diseño del nuevo fórmula 1 de ferrari para este 2010.
La gente de Ferrari, debería empezar a tener una oreja presta a escuchar a la gente, y francamente, no me refiero a nada técnico a nivel de mecánica ni aerodinámica, ni tan siquiera a nivel de calidad de pilotos, sencillamente les haría reflexionar a nivel de imagen.
Nada tengo en contra de que el español Emilio Botín, curioso apellido para un banquero, haya decidido COMPRAR la fórmula1, y ahora patrocine pilotos, grandes premios y al menos un par de escuderias.
No obstante, he de protestar cuando un patrocinio se convierte en un ejercicio de mal diseño. Y es que aunque es obvio que la publicidad se ve más sobre un fondo blanco, es absurdo tener una imagen corporativa roja con letras en blanco y al entrar en la scuderia Ferrari, plagar el bello bólido, de cartelones blancos. ¿tanto costaría dejar el coche rojo e incluir la publicidad de una forma más elegante?


